Laundry and Coffee

Pareja Viajera

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Pareja viajera

¿ Qué hacer en Islandia ?

En Islandia, siempre tendréis un montón de cosas a ver y a hacer. No es porque el país es pequeño que hay nada, al contrario, cada milímetro, cada rincón, lugar y momento os ofrecerá algo muy diferente. Es uno de los viajes en los cuales disfrute más y en el cual no nos paremos ni un día sólo para descansar porque siempre teníamos muchas ganas de ver como íbamos a ser impresionados otra vez. 

Es verdad que no es un país en el cual hemos aprendido una nueva cultura o comunicado con mucha gente pero allá hemos recargado nuestras baterías a tope. Mucha soledad, silencio, paz, tranquilidad y belleza. Nos encanta eso. 

 

Por lo que acabamos de decir, no os aconsejamos el Blue Lagoon. Toda la semana hemos esperado al Blue Lagoon para descansar de esta larga semana ya que no habíamos parado y que estábamos bastante cansados o al menos queríamos pasar un momento sin tener que caminar o enfrentarnos a la nieve, o cualquier otra dificultad. Era nuestra última parada del viaje. Abajo os explicamos porque no nos gustó.

 

Día 1 

 

Una vez llegados del aeropuerto de Keflavik en autobús a Reikiavik, fuimos a nuestro alojamiento a dejar las mochilas pero teníamos que esperarnos unas 5 horas antes de poder disfrutar de nuestra cama y poder dormir ya que volemos de noche.  

Aprovechamos para ir hasta el centro de la capital islandés a comer y a pasear. La calle principal de Reikiavik es bastante chula. Con tienda muy pequeñas y monas, vale la pena quedarse una horas a mirar un poco. 

Fuimos por las calles secundarias a ver que había en la ciudad hasta encontrar un restaurante. La verdad es que la ciudad es muy pequeña y no hay muchas cosas a ver ni visitar. Esta bien para pasear un rato pero no mucho más.
Por este ultimo, no os aconsejamos quedaros en la ciudad más de un día ya que el país tiene mucho que ofrecer y vuestra estancia os parecerá muy poco interesante si os pasáis demasiado tiempo.

Eso si, se come muy muy bien en Reikiavik. No duden en probar los perritos calientes o diversos restaurantes de salmón de alta cualidad. 


Día 2 

 

Después de haber pasado el primer día paseando por la capital, fuimos a recoger nuestro coche al aeropuerto de Reikiavik en el cual tuvimos una mala sorpresa. Una vez todo solucionado, cogimos el coche a recuperar el tiempo perdido yendo al Circulo de Oro con nuestro primer punto : Þingvellir. Es un punto de vista muy chulo. Se puede bajar caminando hasta la iglesia y casitas. Allí ya empiezas a darte cuenta de la belleza de la naturaleza islandesa. Luego fuimos hasta los Geysir haciendo varias paradas por los puntos de vistas que nos gustaban pero sin objetivo especial, sólo porque teníamos la libertad de ir a donde queríamos. 

Una vez llegados a los Geysir, se pierde un poco la magia porque llegas con un montón de turistas asiáticos. Ya no puedes sacar fotos, ni pasear tranquilamente sin que te de en la cara un palo para sacar fotos. Apenas puedes ver a los Geysir en acción. Nos quedemos un rato y comimos unos bocadillos comprados en un super antes de seguir nuestro camino al próximo destino : Gullfoss.

Golfos es una cascada muy impresionante, es enorme, en el medio de la nada, se puede ir caminando más allá para salir de la masa de turistas. 

En invierno, hay muy poca luz, razón por la cual decidimos no ir en un punto especial sino ir por las carretes secundarias hasta nuestro alojamiento. La carreteras secundarias no están muy bien entretenidas por lo cual, si queréis salir del camino habitual os aconsejamos elegir muy bien vuestro coche ya que las condiciones climáticas pueden ser muy caóticas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Día 3

 

Nuestro tercer día fue muy lluvioso, lo cual nos complicó las cosas. Después de un buen desayuno, volvimos a la carretera dirección Vík í Mýrdal. Como lluvia, nos paremos muy poco. Nos parábamos cuando llovía demasiado y que estábamos cansados. Los puntos de interés los hicimos en su mayoría a la vuelta. 

En fin de día, la lluvia se calmó con lo cual pudimos hacer la parada obligatoria, Myrdalshreppur. Es en aquel sitio que podréis encontrar el increíble Dc-3, un avión que se estrelló en 1973 sin hacer heridos. Para llegar hasta el avión se tiene que caminar unos 8 kilómetros sólo para ir hasta el avión. Supongo que en verano, con un buen tiempo, se hace muy fácilmente. En invierno es un poco más complicado porque hay que pensar que la oscuridad aparece temprano y que hace muy frío. Pero en buen horario y buen vestido, se hace sin problema. Hay que seguir muy bien el camino marcado porque es un playa enorme, negra y sin nada. Cuando fuimos había niebla así que si nos alejábamos un poco, ya no volvíamos. Vale la pena. Estar allí en el medio de la nada es increíble. Puede dar un poco mal rollo porque parece el final de una película de terror pero es una sensación muy particular. Sobre todo que cuando fuimos no había nadie.

Ojo que no esta bien señalado la entrada con el coche, es un aparcamiento sin cartel ni nada entonces miren bien por donde, más o menos esta para ver saber que es tal aparcamiento en el cual hay que ir. 

Después estábamos muy cansados y estaba volviendo a llover mucho y con niebla así que fuimos sin más paradas hasta nuestra albergue. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Día 4

 

Ya no llovía así que podíamos tener un gran programa. Empezamos con el parque natural de Vatnajökul. Allí podréis encontrar un glaciar muy guay y tranquillo. Para llegar hay que caminar un par de kilómetros, pero si superar lo del avión eso lo superaras sin ningún lugar a duda. Vale la pena, es muy impresionante, una playa negra y un glaciar ENORME. En este sitio, sin que nos sentimos muy pequeños. La naturaleza allá impresiona mucho y es un sentimiento increíble de estar a dos, sólos, en el medio de esta obra maravillosa de la maestra naturaleza. 

Después de estar en este sitio precioso, fuimos a  otro, más turístico, menos aislado y más fácil de acceso : Jökulsárlón. Es normal que haya más gente, porque no se puede perder este lugar. Vale la pena pasear un rato por el parque natural, en la playa de en frente. Pasemos un buen rato allí, a sacar fotos y disfrutar. Después de disfrutar de estos dos sitios, vino la oscuridad y fuimos directamente hasta Höfn, un pueblo con encanto.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Día 5

 

No tocó volver a hacer el camino en el otro sentido, porque dar la vuelta entera a la isla, en una semana, no da tiempo. Entonces volvimos Jökulsárlón para asegurarnos de no habernos perdidos nada, damos una vuelta más. Hacer este camino otra vez no permitió parar a donde queramos. Nos paremos también en la catarata de Skogafoss que es muy impresionante, se puede subir por escalaras hasta las parte más alta y ver caer el agua desde arriba. Es muy impresionante y mola mucho. Las escalaras son un poco difíciles, con el frío que hacia nos faltaba oxigeno y fue un poco complicado subir pero poco a poco se hace. Nos paremos a dormir en el medio de campo y aquella noche nevó así que fue un gran noche.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Día 6

 

Nuestro primer destino en este día con nieve fue Seljalandfoss, una cascada enorme, en la cual se puede pasar entre el agua y la roca, viendo así el agua caer desde detrás. Tiene su lado divertido y muy impresionante. Aunque después vas corriendo hasta el coche porque tu abrigo se estará congelando entre el agua que se salpica y el frío, pero mola. Luego nos paremos en Urriðafoss, un sitio muy alejado, un poco difícil de acceso y precioso, sobre todo con nieve. Hay una cascada, no está mal pero nuestro primer interés de este lugar fue sacarnos fotos… Desnudos. Nos había ni un pueblo a kilómetros de allí, ni turistas, ni nada, fue el sitio perfecto para tener fotos sin ropa en un campo de nieve. Seguimos perdiéndonos por las montañas pasando por Grímsnes- og Grafningshreppur, Laugarás, Bláskógabyggð y otros sitios sin identificar. Mola por el hecho que no teníamos ningún objetivo, solo querías admirar la naturaleza blanca que nos dio el país sabiendo que nuestro destino final del día era Selfoss

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Día 7 

 

Nuestro ultimo dia. Nos despertemos desayunando con un montón de nieve y el coche totalmente bloqueado con lo cual tardemos 30 minutos en sacarlo. El plan era ir al Blue Lagoon e ir a Reikiavik para acabar de visitar. PERO lo que hicimos fue ir de Selfoss hasta Krýsuvík y seguir hasta el lago Kleifarvatn que no está nada mal para hacer una pequeña parada. 

Teníamos muchas ganas de llegar al Blue Lagoon pero fuimos muy decepcionados. Habíamos visto que se podía reservar la entrada por internet pero las elecciones posibles no nos convenia. Muy caro y poco tiempo. Preferimos ver allá a ver si nos podrían ofrecer algo más. Pero no. Si no compras por internet no entras. Pero no nos supo mal porque cuando vimos el sitio ya no nos apetecía ir. Después de una semana de tranquilidad, llegar a un sitio tan turístico, lleno de gente, con mucho ruido, en una fabrica y que para la entrada más barata pagar más de 50 euros… Pues mejor no. No os lo aconsejamos. No nos arrepentimos para nada no haber ido. Fuimos por el camino largo hasta Reikiavik, allí pudimos pasear, comer y tomar algo antes de entregar el coche y poder ir hasta el aeropuerto.